2 de Septiembre de 2010
La "fiebre del pepino" ya comienza a cobrar vidas
Más allá de lo ilícito o no de su captura, el pepino de mar parece desatar una maldición sobre los que se atreven a extraerlo del lecho submarino. Tres pescadores (dos de ellos campechanos) han perdido la vida en las dos últimas semanas.
Rafael Cruz Navarro, pescador originario de Champotón se convirtió en la tercera víctima mortal de la denominada “fiebre pepinera”. El campechano murió el viernes 27 de agosto en Yucatán, cuando buceaba a 20 metros de profundidad, frente las costas de Celestún.
De acuerdo con los reportes, son tres víctimas mortales —dos campechanos y un yucateco— los que han muerto en litorales del vecino estado, pero además se reportan 10 buzos dedicados a la extracción de pepino de mar que han sufrido descompresión.
Según las autoridades, algunos “pepineros” son buzos de langosta, pero también hay pescadores que no tienen la suficiente experiencia.
En litorales campechanos no se han registrado o reportado decesos entre quienes se dedican a la captura de pepino de mar, actividad que, pese a no estar permitida, se lleva al cabo de manera importante y que ya ha causado varios decomisos.
Contrario a Campeche, donde se prevé modificar las leyes para tipificar como delito su captura, en Yucatán la Conapesca otorgó permisos de dos meses para la captura de pepino, y vencen el 7 de septiembre.
Por ello es que pescadores campechanos se trasladan a Yucatán para emplearse en la captura. Incluso, los pescadores campechanos extraen ilegalmente el pepino de mar y lo llevan a Yucatán para comercializarlo, específicamente al puerto de Celestún, donde se les paga muy bien este producto, o bien viajan hasta ahí para emplearse como buzos para “pepinear”. En total 13 “pepineros” han sufrido descompresión y tres más se han ahogado.
Autor: Gabino Tzec Valle / Martín Acosta Pacheco