30 de Agosto de 2010
El efecto rebote... ¿es posible evitarlo?

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Controlar nuestro peso y mantener una vida saludable representa un cambio constante y una evolución de nuestro estilo de vida.
Si bien mantener una alimentación sana y hábitos de ejercicio nos llevarán a alcanzar el éxito en el control del peso, también es cierto que mantener un plan de alimentación en extremo restrictivo puede provocar un fenómeno muy clásico: el rebote, también conocido como efecto yo-yo, que se identifica como un ciclo recurrente de aumento y disminución de peso en personas que mantienen dietas restrictivas que suelen abandonar.
Las consecuencias van más allá del aumento de peso: también aumenta la cantidad de grasa en el organismo cada vez que se recae en períodos de aumento de peso desmedido, elevando un sinnúmero de probabilidades de padecer enfermedades cardiometabólicas, como hipertensión, diabetes mellitus tipo 2 y dislipidemias, ya que por lo general el tejido adiposo en estos casos suele aumentar en el abdomen.
Además, algunos estudios indican que el efecto rebote puede aumentar el peso que se tenía antes de la dieta restrictiva, incluso hasta 30%. Otra consecuencia grave es el origen de problemas de la conducta alimentaria, como períodos de atracón (consumo de alimentos anormalmente elevado por períodos cortos de tiempo y luego acompañados por comportamientos de restricción extrema). Finalmente tenemos consecuencias psicológicas y emocionales que se dirigen a la autoestima, experimentándose sentimientos de fracaso y frustración por recuperar el peso perdido.
Lo rescatable es enfatizar que el efecto rebote se puede contrarrestar adquiriendo responsabilidad ante el cambio de hábitos de alimentación y de ejercicio, no viendo al plan de alimentación y ejercicio como remedio temporal.
También hay que evitar las dietas o productos milagro, que en la mayoría de las ocasiones sólo nos hacen perder agua y nada de grasa. Es necesario que adquirir buenos hábitos de alimentación y una disciplina de ejercicio sea un cambio decisivo de estilo de vida, y no sólo para mejorar nuestra figura por compromisos sociales, eventos importantes o períodos vacacionales. Las consecuencias, como ya dijimos, pueden ser muy graves.
Consulta con un especialista de nutrición y no intentes cambiar tu apariencia de inmediato: ponte metas reales a corto plazo. La constancia y disciplina son muy importantes para detener el efecto rebote
Autor: Agencias